Curtain Call
El aroma de un teatro vacío cuando las luces se apagan y el último actor ha abandonado el escenario. Curtain Call es un drama embotellado, una carta de amor a la melancolía y a las despedidas. Es una fragancia que engaña al principio: abre con un dulzor casi inocente e hiperrealista de pralinés de frambuesa cubiertos de azúcar glas, mezclados con pera y naranja sanguina. Sin embargo, rápidamente el escenario cambia. El corazón de la fragancia revela el aroma denso, polvoriento y teatral de los telones de terciopelo pesado, entrelazados con flores blancas clásicas y melancólicas (magnolia y rosa blanca). Su secado es oscuro, reconfortante pero triste: un absoluto de tabaco rico y ahumado fundiéndose con vainilla, haba tonka y pachulí. Es el olor del recuerdo, del aplauso final y de la soledad elegante.